Lo que las mamás embarazadas necesitan saber sobre la salud mental durante y después del embarazo

Por Laura Williamson, American Heart Association News

Justin Paget/DigitalVision a través de Getty Images
(Justin Paget/DigitalVision a través de Getty Images)

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Tener un bebé, especialmente un primer hijo, viene con muchas expectativas. Pero además de sentir alegría, muchas mujeres pueden sentir algo más de lo que tal vez no quieran hablar: ansiedad y depresión.

Aunque hasta la mitad de las nuevas madres sufren al menos síntomas leves de depresión, los expertos dicen que la afección todavía se queda frecuentemente sin diagnosticar ni tratar, lo que aumenta el riesgo de sufrir problemas del corazón y otros problemas de salud para la mamá y el hijo.

"Es un período en el que las mujeres se sienten demasiado avergonzadas, porque piensan que no deberían estar deprimidas, deberían estar felices", dijo la Dra. Veerle Bergink, directora del programa de salud mental para mujeres y profesora en el departamento de psiquiatría en la Facultad de Medicina Icahn en Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

Los grandes episodios de depresión durante el embarazo y en el año después del nacimiento, conocido como el periodo perinatal, son comunes y afectan hasta 1 de cada 5 mujeres en Estados Unidos. Más de la mitad de estas mujeres no recibe un diagnóstico y el 85% no recibe tratamiento, lo que puede llevar a complicaciones durante el embarazo y el parto. En los casos más graves, la depresión perinatal puede aumentar el riesgo de que una madre termine su propia vida o la de su hijo.

Pero hasta los casos más leves de depresión y ansiedad no deberían ignorarse, dijo la Dra. Mary Kimmel, directora del programa de psiquiatría perinatal de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill.

"Este es un momento realmente crítico tanto para la mamá como para el hijo", dijo ella. La salud mental de una madre puede afectar la salud de su corazón y otros aspectos de la salud física –así como el bienestar de toda la familia– durante el embarazo y después.

Investigación preliminar presentada en el 2018 en una conferencia científica de la American Heart Association reveló que las mujeres que sufren de depresión posparto pueden tener casi 70% más de probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares dentro de los cinco años después de dar a luz. Y así como las mujeres que desarrollan presión arterial alta o diabetes durante el embarazo corren un mayor riesgo de sufrir estas afecciones en el futuro, las mujeres que sufren de depresión tienen más probabilidades de tener episodios subsiguientes de depresión, incluyendo un mayor riesgo continuo de suicidio en el futuro.

Además de nacer prematuros, los bebés cuyas madres sufren de ansiedad o depresión durante el embarazo están más propensos a pesar menos al nacer y nacer en peor estado de salud, y tienen más probabilidades de que los mantengan en el hospital por más tiempo, según investigación publicada en el Maternal and Child Health Journal en el 2020. También son más propensos a tener problemas de comportamiento y emocionales durante la primera infancia.

Existe ayuda disponible para las mujeres y familias que la necesiten, pero a menudo no se aprovecha, dijo Kimmel, que también es directora médica del programa de Salud Mental Materna de Carolina del Norte, MATTERS, creado para aumentar el acceso al cuidado de la salud mental para las mujeres embarazadas y en posparto. El programa amplía el acceso a los exámenes de detección, la evaluación y el tratamiento de depresión y uso de sustancias con la ayuda de una subvención federal de cinco años.

Cuando surjan problemas, dijo ella, los familiares y amigos deben "reconocer que esto es realmente común y que existen recursos disponibles. Sé amable con el ser querido que está sufriendo esta enfermedad".

Aunque puede ser difícil distinguir entre el estrés y el agotamiento que acompañan este gran cambio en la vida, Kimmel dijo que hay señales que indican que es necesario poner más atención.

"Hay muchos cambios a los que la gente se está adaptando. ¿Pero están estos cambios impidiendo que la persona disfrute las cosas que normalmente disfrutaría?" dijo ella. "Habrá altibajos en las emociones y eso es de esperarse, pero si alguien se queda estancada, parece no sentir emociones, siempre está un estado de alerta máxima o llora todo el tiempo, estas son cosas que se deben atender".

El cuidado personal es una herramienta importante, dijo Bergink. "El medicamento y la psicoterapia pueden ayudar, pero también hay cosas más sencillas. Sal a caminar con el bebé, lleva una dieta sana, haz algo que disfrutas con amigos, practica yoga o haz ejercicio. Todas las cosas que la gente sabe que son buenas para enfrentar la ansiedad y depresión en otros momentos, también son buenas durante el embarazo y después del parto".

Los motivos por los que las mujeres sufren mayor ansiedad y depresión durante el período perinatal podrían ser numerosos. Los investigadores creen que los rápidos cambios hormonales e inmunológicos en el cuerpo de la madre tienen algo que ver. A esto se suma el estrés adicional de las finanzas y el tiempo, a medida que la familia se ajusta a las demandas de ser padres, dijo Bergink.

Pero otra razón por la que la ansiedad y la depresión son tan comunes entre las nuevas mamás es que estas afecciones son comunes entre las mujeres en general.

"Creemos que la ansiedad y la depresión son igual de prevalentes durante el embarazo que fuera del embarazo", dijo ella. "Después del parto, el riesgo de sufrir episodios más graves es claramente mayor".

Cerca del 40% de las mujeres sufrirán un trastorno de ansiedad en algún momento de su vida, lo que representa el doble del porcentaje para los hombres, según un estudio del 2020 en el Annals of Internal Medicine. Durante los años fértiles, casi 1 de 20 mujeres estadounidenses no embarazadas sufre una depresión grave. Más de la mitad de esas mujeres también sufre de depresión cuando se embarazan.

Bergink dijo que existen muchos motivos por los que la salud mental de una mujer puede pasarse por alto durante y después del embarazo. Tal vez ella no hable sobre sus síntomas con nadie por temor a ser estigmatizada o ser vista como una mala madre. Quizás ella atribuya lo que siente a la falta de sueño y al cansancio general que puede acompañar al embarazo y a la maternidad joven.

Otra razón es que los profesionales de la salud quizás no pregunten sobre eso.

Pero existen buenas herramientas de detección para la depresión, como cuestionarios cortos, que no se llevan mucho tiempo en responder y que deberían ser tan rutinarios como las pruebas de la presión arterial, dijo Bergink.

"El embarazo es un buen momento para diagnosticar estas cosas porque las mujeres acuden a consultas con proveedores médicos con frecuencia durante este período" para su atención prenatal, dijo ella. "Al menos una vez, si no es que más, un proveedor de salud debería investigar si existen problemas de salud mental".

El domingo, Día de la Madre, el Departamento de Salud y Servicios Humanos lanzó una línea directa de salud mental materna que brinda asesoramiento confidencial a futuras mamás y nuevas mamás que están sufriendo problemas de salud mental. Se puede acceder a la línea directa por teléfono o mensaje de texto al 833-9-HELP4MOMS (833-943-5746).

Es importante para las mujeres – y sus familias – recordar que una buena salud mental es importante para todos, dijo Bergink.

"El mundo no está dividido en grupos, los que tienen problemas mentales y los que no tienen problemas mentales", dijo ella. "Todos luchamos contra estas cosas y es importante para la gente poder hablar sobre el tema".

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