Reconsidere lo que bebe

Updated:May 2,2014

Rethink Your Drink SP

Reconsidere lo que bebe

Tómese un minuto y piense acerca de lo que bebe en un día común y corriente. A menos que verdaderamente le guste el agua, es probable que esté obteniendo algunas calorías adicionales, e innecesarias, mediante refrescos, té helado, bebidas energéticas y bebidas preparadas con café.

Algunas investigaciones sugieren que, al beber calorías, usted no queda tan satisfecho como quedaría al consumir la misma cantidad de calorías en alimento sólido. De modo que aquí incluimos algunos consejos sobre cómo cambiar a bebidas más saludables que pueden calmar su sed y además son sabrosas.

Lea cuáles son los ingredientes: bebidas tales como las energéticas, por ejemplo, pueden ser engañosas porque anuncian que son saludables, pero normalmente están cargadas de azúcar y calorías. Los azúcares se añaden comúnmente en forma de sucrosa, glucosa, fructosa, maltosa, dextrosa, jarabes de maíz, jugo de fruta concentrado y miel. Asimismo, inspeccione atentamente la etiqueta ya que muchas bebidas contienen más de una sola porción, lo que puede duplicar o triplicar su consumo de azúcar.

Reduzca su consumo gradualmente: si consume bebidas azucaradas de manera habitual, comience eliminando una de esas bebidas por día. Una semana después, consuma dos bebidas menos por día. Continúe de esa manera hasta eliminar prácticamente todos los refrescos, tés y demás bebidas azucaradas de su dieta diaria. Reemplace esas bebidas con las sugerencias de consumo de agua que se indican más abajo.

Aficiónese al agua: escuchamos frecuentemente que debemos beber agua todos los días pero, si no le encanta el agua, eso parece ser todo un desafío. Así es como se le antoja más agua:
• Lleve consigo una botella de agua recargable o tenga, de manera permanente, un vaso de agua en el escritorio de su oficina.
• Añádale rebanadas de naranja, limón, o hasta pepino, para que tenga más sabor.
• Inténtelo con agua gasificada o “seltzer” (agua mineral) con un poquitín de jugo de fruta puro.
 
¿Está en la moda de los jugos? Es posible que haya visto comerciales para extractores de jugo o haya leído artículos acerca de los beneficios de preparar y beber sus propios jugos de frutas y verduras. Estos jugos caseros pueden ser buenos, hasta cierto punto. En primer lugar, siempre es mejor comer frutas y verduras que beberlas, ya que usted obtiene la fibra de la cáscara y la pulpa que es normalmente filtrada por el extractor de jugos. Además, con estas bebidas usted puede consumir una gran cantidad de calorías adicionales.

Intente limitar su consumo de jugo ya que las calorías de los jugos se pueden acumular rápidamente. Por ejemplo: una porción de ½ taza (4 onzas) de jugo de naranja puro contiene 60 calorías y ½ taza de jugo de uva puro tiene 76 calorías.
 
Beba un batido de frutas: cuando se le antoje una malteada o quiera un bocadillo por la tarde, mantenga su corazón en un régimen saludable con un batido de frutas casero que, además, es económico. Licúe ½ taza de fruta congelada, sin azúcares añadidos, ½ taza de yogur griego, natural descremado sin azúcares añadidos, y ½ taza de leche descremada. Si no tiene una licuadora mezcle trozos pequeños de fruta fresca con leche y yogurt, luego congele la mezcla durante una hora. Experimente con diversas combinaciones de frutas, como mango y piña o fresa y arándano.


Derechos de autor © 2014 American Heart Association. Este artículo es presentado a usted por el programa Cocina Simple con el Corazón de la American Heart Association.. Para más artículos y recetas simples, rápidos y asequibles, visite heart.org/cocinasimple.